Tantas y tantas veces que nos hemos parado aquí, a tu lado, a tus pies. Bañados en lágrimas o acompañados de felices sonrisas…

Tantas y tantas charlas que antaño hemos mantenido aquí, en este banco, con la montaña reflejada en el lejano horizonte, en el lejano final.

Más que un inherte lugar donde sentarse es un trozo solemne de muchas vidas. Nos ha sostenido en momentos en los que solo hubiéramos querido morirnos. Nos ha acompañado en horas en las que solo había vacío.

Testigo fiel de mi ingrata existencia, de nuestro entrar y salir en esta casa, de un ir y venir casi constante, aquellos días…

En él, se sentaba siempre mi padre a comer con sigilo su manzana.

En él, se sentaba muchas veces mi madre, en la ausente soledad de su segunda viudez, la permitida. Esa que no le robaron.

Y en él, me siento yo ahora, en mi extraña y pensativa vejez, como si no hubieran pasado lentos, aquellos días…

La vida se me va y no he notado tan siquiera su presencia. No me he percatado apenas de cuando llegó. No he notado su celeridad, no he apreciado lo efímero en su caminar.

Cierro los ojos y veo el rostro de mis padres, de mi hermana, siempre igual, siempre jóvenes, siempre sonrientes.

Me miró en el espejo y ya no me reconozco.  Aún así, no quiero morirme. No quiero irme.

Ya no veo el mundo que he vivido yo, la vida que empezó con mi llegada. No encuentro a mi marido ni a mis hijos, no atisbo a descifrar si están mis nietos…

Solo veo la vida anterior a esa llegada: la juventud de mis padres, la lozanía de la abuela Benita, los pueblos tranquilos, el agua cristalina, la oscuridad de la noche en la calle, el imponente silencio… y la paz.

La ansiada y bendita paz del alma; no llega nunca.

Al siguiente que se siente en este banco le pasara lo mismo. Serán tantas y tantas las veces que será feliz, y serán tantas y tantas las veces que será desdichado, que serán tantas y tantas, las veces que la historia lo encumbrará inmortal; porque han sido demasiados y vilmente borrados los temidos  acontecimientos, de aquellos días…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s